lunes, 30 de agosto de 2010

Una defensa a mordiscos

Un juez ucraniano corrupto intenta aplazar indefinidamente su juicio destruyendo a mordiscos los 600 folios del sumario. Por suerte, la fiscalía conservaba una copia de seguridad y el caso seguirá adelante.

Ígor Zvarich, ex magistrado de la ciudad ucraniana de Lvov, pasó a ser una celebridad nacional en 2008 después de ser sorprendido infraganti mientras recibía un soborno de 150.000 dólares. En un principio, Zvarich se declaró inocente al afirmar que todo aquel dinero iba a donarlo a la iglesia de la localidad, pero la policía registró su oficina y su domicilio hallando más de un millón de dólares en efectivo. Sin embargo, nuestro protagonista se hizo hospitalizar rápidamente en un centro del que más tarde escapó, hasta que en marzo de 2009 fue detenido en un desván y enviado a prisión preventiva.

Este pasado junio, Zvarich volvió a ser noticia en el juicio que lo acusaba de cohecho. En esta ocasión intentó aplazar indefinidamente su juicio destruyendo a mordiscos los folios de su caso. Según informaron los medios locales, "cuando se le entregaba el sumario para que lo estudiara, aprovechaba para romper e incluso morder las páginas, consiguiendo destruir así 600 folios". No obstante, los instructores del caso tenían una copia del sumario y el contenido de los folios destruidos ha sido recuperado.

A Zvarich se le ha agotado ya el plazo fijado para estudiar el sumario, por lo que tendrá que comparecer en breve ante el tribunal. En esta ocasión lo hará sin abogados, ya que después de que uno de ellos fuera retirado del caso, nuestro protagonista despidió a los demás. Esta vez, el bueno de Zvarich va a tener de defenderse solo y, si tenemos en cuenta su historial delictivo, el juicio parece prometer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario